CUADRANTE POLITIC0O

Opinión

POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO

“LA CAJA FUERTE DE LA 4 T”
Nadie como MORENA ha alcanzado el poder presidencial en tan poco tiempo. Organizaciones que se jactan de ser nuevas en el sistema de partidos, como el Verde o Movimiento Ciudadano, emergieron al escenario de la política mexicana en 1986 y 1999 respectivamente. Y están aun muy lejos de despachar desde Palacio Nacional.

Del PRI, (1929), o del PAN (1939), ni siquiera hablar en términos cronológicos. El PRD, pues ya ni existe a nivel nacional. En Tamaulipas, y en dieciocho entidades federativas más, del sol amarillo, ni sus luces.

Es necesario hacer este recuento, porque solo así podemos dimensionar la proeza lograda por el fundador del Movimiento de Renovación Nacional, Andrés Manuel López Obrador. La organización del color guinda, nació en 1911, como una asociación civil, y le bastaron solamente siete años más, para ganar las elecciones presidenciales en el 2018. Actualmente gobierna 24 estados. Y son mayoría en 27 legislaturas estatales.

Reflexionemos sobre este fenómeno que se sale de toda lógica, y de todo cálculo político y sociológico. Una respuesta aceptable podría ser la siguiente: hacia finales de la segunda década del siglo XXI en nuestro país, la derecha había devorado todas las opciones opositoras, y ya no existía el centro, ni la izquierda, solamente un amasijo de siglas, amamantadas por una alta burocracia apéndice de la oligarquía.

Los poderes Legislativo y Judicial estaban en la misma situación, convertidos en una versión moderna de Ali Babá y sus cuarenta ladrones. En suma, todos los caminos de la partidocracia conducían al mismo callejón sin salida. Salarios mínimos de risa o para llorar. Y un bagaje macroeconómico que hablaba de miles de millones, y de una bonanza que no aterrizaba, en los hogares de las familias trabajadoras.

Esta realidad social, fue puntualmente evaluada y valorada por un hombre que tenía 18 años buscando la presidencia. Algunos dicen que el punto de inflexión, fue la movilización obradorista contra el fraude de Madrazo en Tabasco. Eso lo catapultó hacia la dirigencia nacional del PRD. Y de ahí al gobierno de la ahora CDMX.

En 2006 lo etiquetaron como un peligro para México, y tuvieron que recurrir al fraude para vencerlo. En 2012 fue derrotado por un producto de Televisa. Y en 2018, el hartazgo social y el creciente desgaste de la derecha, combinado con una oferta política fresca y no alineada, lo llevaron al poder.

¿Pero cual es el factor que le dio solidez al liderazgo presidencial de AMLO y a un nuevo sistema político y social?

Hay dos elementos clave en todo esto.

Andrés Manuel se alió con el ejército, le abrió los brazos a las fuerzas armadas y los convirtió en socios del poder, por la vía de jugosos contratos. La narrativa de una milicia honesta y bien preparada en lo académico, desplazó al contratismo corrupto, que hasta entonces había prevalecido. Los del uniforme verde olivo, se convirtieron en los grandes constructores de un nuevo país, al estilo moreno.

La otra gran decisión, e indudablemente la más importante que definió el poderío de AMLO y la marca guinda, son, ni duda cabe, los programas de la asistencia social. Una poderosa batería de apoyos hacia los sectores sociales más vulnerables, bautizados con el nombre del humanismo mexicano.

Electoralmente, la oposición quedó hecha polvo. De 2018 a 2024, nació en México, el capital electoral más impresionante de los últimos 50 años. Una auténtica caja fuerte, con lingotes de oro ciudadano.

El Tigre social que había acabado con la pandilla del PAN-PRI y PRD, se echó a los pies de AMLO. Surgió un nueva fraseología que al mismo tiempo fue como una especie de epitafio político para la oposición:

Con el pueblo todo, sin el pueblo nada.

En 2024, la sucesión presidencial y su candidata, la doctora Claudia Sheinbaum, arrollaron. Una votación histórica de casi 36 millones de sufragios fue la respuesta a un gobierno que en medio de la crisis de partidos y de la insultante concentración de la riqueza, supo devolverle a los pobres, una mínima parte de lo que históricamente se les debía.

El pleito con Trump, en lugar de debilitar a Claudia Sheinbaum, la empoderó todavía más. Y este domingo en el zócalo, de no haber sido por la nueva tregua arancelaria del gigantón que sigue jugando con nuestros sentimientos patrióticos, el evento en la máxima plaza pública del país, hubiese sido apoteósica.

En lugar del acto del mitin masivo, se llevará a cabo un festival artístico. Por el momento ya no hay necesidad de que MORENA y su Presidenta echen mano de la gran caja fuerte social y política, muy bien asentada a lo largo y ancho de la república.

Millones de mexicanas y mexicanos que están dispuestos a defender ese bienestar social que los gobiernos neoliberales les negaron

Alterando un poco la letra de nuestro himno nacional: más si osare un extraño arancel, profanar con sus cobros tu suelo, piensa oh patria querida que AMLO, un morenista en cada hijo te dio.

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