Por Oscar Díaz Salazar
Acoso laboral es el tema de la enésima denuncia contra el presidente municipal de Victoria, Eduardo Gattas, que este día hicieron público varios integrantes del Cabildo, en una conferencia de prensa convocada para ese propósito.
El pésimo gobierno del porro que despacha en el 17 Hidalgo de la capital de Tamaulipas, no ha hecho crisis porque el gobierno del Estado le está haciendo la tarea, porque el presupuesto que debería estar repartido en los 43 municipios, se ha utilizado mayormente en la ciudad capital, aplicando la vieja receta de que el que parte y reparte se queda con la mayor parte.
El fulano que encarna a lo peor del priismo, que de ninguna manera representa a los movimientos progresistas, a las luchas sociales y a la 4T, el fariseo que reiteradamente cita a Dios, al tiempo de ofenderlo con sus actos, a Eduardo Gattas le ayuda que el gobernador atiende con esmero a su ciudad, cubriendo con sus obras la ineficiencia del peor alcalde que ha tenido Victoria en décadas, y vaya que ha tenido muy malos gobernantes.
La concentración de la atención, el trabajo y el recurso económico del gobierno del Estado en Victoria, en una estrategia lógica, eficiente y muy correcta, aunque poco rentable políticamente, porque se ha enfocado en el mantenimiento mayor, por lo que los beneficiarios no valoran algo que ya tenían, como es el caso de la alberca olímpica, el planetario, el teatro Amalia, la sustitución de tuberías y la reposición de pavimentos, todas estas grandes inversiones han reactivado la economía del centro del Estado y han mitigado el malestar con el abusivo, prepotente, corriente, autoritario y naco que preside el ayuntamiento.
Para sostenerse en el cargo, el munícipe Gattas cuenta con el apoyo de una parte del gabinete estatal, con la falta de carácter del Ejecutivo del Estado y con el caos y las crisis mediáticas permanentes, que su mismo equipo de comunicación se ocupa de alimentar, como es el caso de las filtraciones para desacreditar al presidente municipal suplente, Gerardo Illoldi.
Su adscripción al equipo de los Carmonas, sellada de manera pública con la carmoneta que estrenó en la primer campaña, es otra palanca de Gattas para sostenerse en el cargo. En su momento trascendió que la viuda de Mission gestionó la reelección de Gattas para darle oportunidad de terminar de finiquitar el financiamiento de la primera campaña.
Para eliminar las críticas que vinculan al señor de Victoria con los guachicoleros, debería comenzar con darle las gracias al más aventajado de esa clicka en la capital de Tamaulipas, y me refiero por supuesto al Payo de la voz de pito.