Por Pegaso
¡Ahhh! ¡Ya salió el peine! Se trata de una guerra de montajes.
Primero, los malvados, neoliberales, fifís y corruptos de la derecha plantaron un chorro de zapatos que compraron en la segunda del “Penyriel” para tomar la foto que se hizo viral y dio la vuelta al mundo, poniendo a México como uno de los países más violentos del mundo mundial.
Pero aluego, casi de inmediato, ¡otro montaje! Esta vez con elementos del Glorioso Ejército Mexicano que se hicieron pasar por miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Todo es una farsa. Incluso lo de las madres buscadoras, donde cada grupo criminal tiene uno o dos a su disposición para decirles dónde tienen que rascarle para encontrar a sus difuntitos.
La nueva teoría que ha surgido a través de los días, en torno al caso Teuchitlán, es que un grupo enemigo del CJNG plantó las “evidencias” en forma de zapatos y mochilas para echarles la culpa y cuchilearles a los gringos.
No sé si sea montaje lo del grupo de terrori… ¡perdón! De miembros del crimen organizado que salieron a dar la cara -o el pasamontañas- en un video que rápidamente dio la vuelta al mundo, lo que sí se es que hablan como militares, se comportan como militares y hasta traen armas de uso exclusivo del Ejército. O como se dice por ahí: “Si camina como pato, nada como pato y parece pato, ¡pues es un pato!”
En caso de que no lo sea, anticipo que las madres buscadoras que hicieron el hallazgo están en la mira. Es más, en este momento ya deben andarlas buscando para secuestrarlas y torturarlas hasta que digan quién las mandó a plantar la “evidencia”.
En esta guerra de pandillas, desafortunadamente, las madres buscadoras están entre la espada y la pared.
Puedo decir que la mayoría son mujeres que sufren profundamente por la pérdida de sus retoños, quienes estuvieron en el lugar y momento equivocados, sin culpa alguna ni relación previa con el submundo del narco.
Pero pecaríamos de inocentes si dijéramos que algunos cuantos de los desaparecidos no andaban en malos pasos.
Somos una sociedad permisiva, que dejamos que nuestros hijos admiren y hagan apología de los delincuentes, escuchando la horrible música de chirimías y tamborazos, adorando a ídolos de pies de barro como Natanael Cano, Peso Pluma y muchos más.
Estos han protestado porque la Presidenta Claudia Shikitibum ya dijo que va a prohibir los narcocorridos, fuente principal de sus ingresos.
En el discurso que se escucha en el video, el que lee la misiva con tono militar -me recordó mucho a los mensajes que hacen los soldados durante la ceremonia de Los Niños Héroes- expresa su desconcierto y su molestia porque las madres buscadoras se metieron sin permiso al rancho Izaguirre.
Solo les faltó citar el artículo del código penal que prohíbe y sanciona el delito de allanamiento de morada para redondear la misiva.
Aquí solo hay dos posibilidades:
1.- Si ambos, los zapatos y el video son montajes, no pasa nada. Todo es parte del show.
2.- Si ambas son realidad, entonces estamos jodidos como país, porque son situaciones inauditas, aberrantes, dignas de una película de horror gore, como aquella de Holocausto Caníbal (Canibal Holocaust, por su título original en inglés. Estrenada en 1980. Director: Ruggero Deodato. Protagonistas: Robert Kerman, Francesca Ciardi, Perry Pirkanen, Luca Barbareschi y Salvatore Basile), o Terrorífico (Terrifier, por su título original en inglés. Estrenada en 2016. Director: Damien Leone. Protagonistas: Jenna Kanell, Samantha Scaffidi, David Howard Thornton y Catherine Corcoran).
Viene el refrán estilo Pegaso: “¡Eliminen mis signos vitales, puesto que perezco!” (¡Mátenme, porque me muero!)

AL VUELO-Montaje
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