Por Oscar Díaz Salazar
En un mismo día se llevaron a cabo las ceremonias de toma de protesta de la presidencia de las Cámaras de Comercio (Canaco) de Reynosa y de Río Bravo.
A la presidencia del organismo que agrupa a los comerciantes de Río Bravo, regresa (y no lo que se llevó), el expresidente, de Camara y del municipio, Carlos Ulivarri, a quien se le recuerda por su pésimo desempeño como alcalde panista y cabecista.
En el caso de Reynosa, se ratificó en la presidencia a uno de los dueños del organismo cámaral que se han rolado la presidencia municipal, con otros dos o tres sujetos, incluyendo un hermano, en los últimos veinte años.
Gildardo Lopez se reeligió en el cargo al que llegó en la ocasión anterior por la vía del despojo a la presidenta que legítimamente fue electa por los socios para el periodo que acaba de concluir.
Sin detenerme y abundar en la opinión que tengo de los presidentes reelectos de los comerciantes organizados, les comento que ese falta de renovación de cuadros, esa permanencia de los mismos individuos en los cargos de dirección, ese neoporfirismo que impera en la mayoría de los organismos intermedios, de la sociedad civil, del empresariado, esas prácticas muy poco democráticas, esa cerrazón, son las causantes de la falta de credibilidad de los líderes y de representatividad de los organismos que presiden.
Con la excepción de la Coparmex, la mayoría de los organismos empresariales parecen de caricatura, son poco serios y muy poco útiles (a la sociedad y a sus agremiados), aunque seguramente son útiles a sus dirigentes prácticamente auto impuestos.
La vanidad, la posibilidad de salir en el periódico, la pertenencia a órganos de consulta que facilitan la interlocución con las autoridades y a partir de ese contacto, la posibilidad de hacer algunos bisnes, a eso y a no muchas otras cosas se dedican los líderes eternos de la ipe.
Los privados de iniciativa de mi pueblo, y de Rio Bravo, han convertido en un negocio muy lucrativo, tal vez más lucrativo que sus empresas, eso de la lidereada, y por eso es que vuelven una y otra vez a esos cargos que parecen Club de Toby, porque lo integran unos cuantos y porque no se admiten niñas… y cuando una tuvo el atrevimiento de meterse, la sacaron a empujones y a periodicazos.