Opinión pública

Opinión

Por Felipe Martínez Chávez
“UNA MANCHA MÁS A LA TIGRILLA”
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Con otros de sus colegas, fue “cliente” de la
mañanera de López Obrador por sospecha de centavero, al liberar a
presuntos delincuentes a cambio de…
El Juez de Control federal, José Luis Hernández Hernández, sigue
acumulando denuncias, ahora por liberar a cuatro individuos capturados por
la Guardia Estatal Tamaulipas cuando circulaban en un vehículo por calles
de esta capital, armados hasta los dientes.
Les echó el guante la GE, turnó a la FGR y esta al Juez que no les halló
delito ¿se embolsó algo? Nunca lo sabremos.
Es algo que molesta, hiere a la ciudadanía que quiere que el racero de
la justicia sea parejo. Todos coludos o todos rabones, como dice la voz
popular.
Desde la conferencia madrugadora de AMLO, el Subsecretario de
Seguridad Pública, Luis Rodríguez Bucio, exhibió al juzgador por liberar a
dos acusados en el sonado caso de la mina El Pinabete, en Coahuila.
Casualmente se trataba de los dueños de la empresa.
Según el dato, Don José Luis acumulaba hasta entonces 80
resoluciones contrarias a solicitudes del Ministerio Público. Con la de esta
semana suman 81, si es que no más.
Acumula una acusación penal y dos denuncias ante el Consejo de la
Judicatura, pero nunca fue llamado a cuentas.
Así no se puede. Con razón la 4T y López Obrador lucharon por renovar
el Poder Judicial. Regresan a la calle a delincuentes confirmados a que
sigan haciendo de las suyas.
Los cuerpos preventivos de policía detienen a los bandidos in
fraganti. En un cuento de nunca acabar, los jueces los dejan en libertad.
El señor Hernández tiene el antecedente que fue uno de los cuatro que
pidieron amparo, según expediente 2329/2018, en contra de Ley Federal de
Remuneraciones de los Servidores Públicos, para ganar más que el
Presidente de la República. Así la cuerdita.
En otra ocasión fue mencionado en la mañanera por liberar “en menos
de 24 horas” a un miembro de la Fuerza Antiunión Tepito, de la ciudad de
México.
Son los asuntos más sonados.
Cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Coahuila, de donde
debe ser originario. Se adjudica maestría y doctorado en lo mismo por el
Instituto de Estudios Judiciales.
Trabajó en el Instituto Electoral Federal, en Coahuila, hasta que le
encontró la manera en el PJF.

Según su currículum, es juez de distrito desde 2016. Lo fue en Saltillo y
en Torreón, ahora en ciudad Victoria en el Sistema Penal Acusatorio, donde
se aventó el chistecito.
Y la Sala Superior del TRIFE confirmó este jueves sentencia en contra
de la senadora Maki Ortiz Domínguez, expediente SUP-REP-15/2025 por
aprovecharse de la figura de Claudia Sheinbaum para generarle votos al
Partido Verde.
Es responsable de “vulneración a las reglas de propaganda electoral y
beneficio indebido por parte de la recurrente, con motivo de su participación
en un evento sindical y diversas publicaciones en su red social facebook”,
dice la sentencia.
Una mancha más a la piel de la tigrilla.
Lo malo: El castigo es una cachetada de diez mil pesillos, que es como
quitarle un pelillo a un gato.
Ortiz es una vieja conocida en los tribunales y Catálogos de Sujetos
Sancionados por violentar la Ley. En septiembre del 2018 el IETAM la
“castigó” con el pago de 40 mil pesillos, según expediente CG-26/2018.
¿Por qué faltas? Coacción al voto en la campaña de ese año, en la
modalidad de “entrega de beneficios a la ciudadanía consistente en rifa de
tinacos, edredones y consultas médicas en un evento proselitista”, en que
buscaba la reelección.
La compra de votos en todo su apogeo. Está acostumbrada a arreglar
muchas cosas a billetazos, aunque luego tenga que lamentarse.
En junio del 2018 acumuló los expedientes PSE-21/2018 y PSE-
28/2018, por asistir en horario laboral de presidenta de Reynosa, a un
evento del entonces candidato a la Presidencia de México, Ricardo Anaya
Cortés, abanderado del PAN y PRI. Era militante azul, y más tarde brincó a
Morena y Verde.
Alcanzó “almanaque” (a los clientes distinguidos) cuando en el 2022,
utilizó toda la cadena impugnativa para combatir la designación del doctor
Américo Villarreal como candidato a Gobernador, comenzando en la
Comisión de Honestidad y Justicia de Morena.
No era militante de los coaligados, pero quería arrebatar la candidatura.
Perdió todo.
Bueno, una mancha más a la piel de la tigrilla pasa desapercibida. Aun
así, sin posibilidad de éxito, está lista para aspirar a la candidatura del
Verde al gobierno estatal en 2028, si es que no van en alianza con Morena.
Viernes de sesión del Instituto Electoral. Rendirán protesta los
consejeros distritales y municipales que organizarán el proceso judicial.
Por cierto, una modalidad de la jornada es que los candidatos a jueces y
magistrados no tienen obligación de renunciar a cargos administrativos o de
elección. Si quieren dedicarle más tiempo a la campaña, lo harán.
Se nos hace que hay una laguna que en su tiempo deberá corregirse.

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